lunes, 6 de junio de 2011

DE NUEVO TÚ

Cuando contemplo a la "Mujer dormida"
a veces pienso que soy yo misma,
recogida y confiada al sueño.
Con el cuerpo y el alma al desnudo
se completa esa imagen
de serenidad y belleza.
Hay momentos en la vida,
que aquello que haces por un impulso,
es más fuerte que la razón.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

EL IMPULSO, AMIGA MÍA,TIENE TODA LA FUERZA DEL SENTIR EN SU ESTADO PURO.LIBRE DE RAZONAMIENTOS, SIN PROS NI CONTRAS, SIN ARTIFICIOS, DESNUDO, COMO LA MUJER DORMIDA DE TU CUADRO.

Mavi en blanco dijo...

Nos movemos-gracias a Dios- con y por impulsos,unos, los buenos, nos hacen crecer como personas y otros nos hacen recapacitar de cómo no hacer algunas cosas.
un beso