
Te recrimino, me enfado contigo.
Hablo, hablo, hablo...
Callas, callas, callas...
El corazón se encoje.
Pienso.
El tiempo pasa muy deprisa,
no deja alcanzar
lo soñado.
Alzar ese vuelo.
Entendernos
Me niego a morir en la costumbre.
La piel delicada, mayor,
refleja el paso del tiempo.
Esconde un corazón
con ansias de amar.
Vivir, soñar.
No quedar anclado.
Es tiempo para volar vivir.
Amar es todo eso y más.
No acomodar tu mirar.
Aspirar a la sorpresa.
Ver el Sol salir cada mañana
invita a comerse ese día
regalado.
Lloro, tengo nostalgia de ti.
No añoro el pasado,
quiero vivir el Hoy,
el mañana en ti.
Un aire fresco trae aroma
a jazmín temprano,
azahar, rosas de primavera.
Esa que desata el deseo
de renovarse sin morir en el intento.
Cantar con los pájaros sabios
que saludan a la mañana
con sus cantos, sus jolgorios
más allá de las nubes.
Las benditas golondrinas
juegan delante de mi.
Regalan su canto estridente
feliz.
Me hacen sentir dichosa.
Querer arropar sus nidos
con bolitas de algodón.
Juegan bajo el balcón.
Vienen, van,
hay círculos concéntricos de vida
en el aire
de la mañana.
Me hacen sentir feliz,
elevan mi espíritu
y quisiera volar con ellas
bajito.
Quiero sentir, compartir
todo contigo,
no sin ti.
Que estás...pero No estás.
Vívelo conmigo.
Acompáñame,
te lo ruego.
Hagamos nuestro tiempo,
el que nos quede,
bonito.
Como un cielo
plagado de
Golondrinas
felices.