martes, 3 de diciembre de 2013

TILAK


LINDA NIÑA INDU

Sonríes pícara,
cuando tus ojos color  avellana
preguntan
¿por qué ?
Marcada con sangre en la frente
niegan tu destino
de mujer libre.
Tu casta obliga,
un hombre te domina
otro te reprime
y solo eres una niña.
Nacer mujer 
es nacer marginada
en la India.
Han de soplar nuevos vientos
para otros tiempos
más justos donde la mujer
ocupe su lugar en el Universo.
 Mavi g.g.



11 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Que horror de país para las mujeres.
Los hombres allí necesitan una reeducación urgente.

Besos.

Maruja dijo...

Es una desgracia, nacer mujer en esos países en los que una mujer es menos que nada. Un beso y feliz semana.

Maruja dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El collar de Hampstead dijo...

Nacer mujer en la India es nacer esclava...es tan injusto!
Y los que tienen el poder miran hacia otro lado.
Lamentable.
Triste.
Horrible.

El cuadro es precioso.
Un besito Mavi.

Mavi en blanco dijo...

Nacer en la India es toda una odisea ...si puedes contarlo.
Injusto mundo aquel.

Mavi en blanco dijo...

Y más que educación- La mujer es el todo y el nada allí.

elisa lichazul dijo...

hay costumbres que definitivamente hay que erradicar de muchas culturas machistas
abrazos MAVI
bella pintura y sentido poema

Mavi en blanco dijo...

Gracias por los comentarios. Ojalá avance la cordura y quede fuera lo injusto.

Rafael dijo...

Es una realidad que existe en nuestros día, desafortunadamente.
Un abrazo.

Aniquiladora dijo...

Por qué iban a renunciar los hombres a tener a las mujeres por esclavas?...
Es como si el agricultor, en otros tiempos, hubiera renunciado a utilizar bueyes y caballos para tirar del arado.
Si los gobiernos de estos países no predican con el ejemplo, qué se puede esperar de la población.
Es penoso y denigrante.

Besos.

Mavi en blanco dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. En la cultura está el secreto, cuanto más se avance y la mujer tenga acceso a ella esta lacra desaparecerá como tantas otras. Digamos: ablación,dependencia, mal trato y tantos ecceteras que darían para mucho más...Quien nos sentimos afortunadas tenemos el deber de alzar la voz amiga mía.