martes, 29 de mayo de 2012

LA HUERTA.



CONFESIONES PARA COMPARTIR

No siempre se levanta una con la motivación puesta para sacar
en bocanada lo que siente, lo que entra por los ojos. 

  Hoy tengo energía por estrenar,
seguro que más tarde estaré echa polvo,
qué la edad no perdona.

Vivir cerca de la huerta en este rincón alicantino,
es una gozada.

Hoy es día de tanda, el agua fluye libre
por las acequias, limpia y ligera,
dispuesta a calmar la sed de la tierra.

Ya no es tiempo de alcachofas, se apuraron las últimas.

Los trigos están dorados, dispuestos a que el hombre
con su máquina los convierta en semillas de oro,
que se transformará en alimento,
en ese pan que no debe faltar en la mesa,
y que une a la familia a la hora de comer.
"pasame el pan" decimos con naturalidad,
y  comparte conmigo ese alimento que nos iguala,
por que a pocos no les gusta un trozo de pan crujiente
que acompaña, modestamente,cualquier manjar.

La huerta huele hoy a flores,
rosas, margaritas, albahaca, geranio, yerbabuena,
!com huele la huerta a azahar!
 El aire tiene  ese penetrante aroma dulzón
y los sentidos quedan dispuestos para ver la vida,
con más optimismo,

 Más tarde nos espera una siesta
reparadora bajo la sombra de los pinos.

3 comentarios:

lichazul...elisa dijo...

encantador trabajo Mavi, relatas muy bien lo que en la huerta hay
es un recorrido natural

abrazo y feliz martes

pd...el verde es el color de la esperanza

Mavi en blanco dijo...

Ademas de ser un bonito color.
gracias por tu comentário Elisa.

Anónimo dijo...

Esa huerta huele a tierra mojada, rezuma encanto y la ternura de esa tierra que te vio nacer.
;-)